jueves, 7 de febrero de 2008
martes, 29 de enero de 2008
sábado, 26 de enero de 2008
Y dios dijo...
... después de agarrarse una curda terrible en La Pasiva ( el muy sorete tiene canilla libre, por un canje de publicidad que tiene con los dueños. En los portones del paraíso hay un par de esos cartelitos horrendos del pendejo deborando un descomunal chopan. Sueiro los vio, pero no dijo nada porque a él no le quisieron tirar un mango), "Hágase la cámara filmadora".
- Fiera, por qué primero no inventás la corriente eléctrica? - retrucó Mahoma, que siempre fue un segundón quejumbroso.
A lo que Dios (omnipotente, omnipresente, pero bien terco) respondió con un insulto que en medio de la frase tenía la palabra "puto".
Así la cámarita, inventada años atrás, pero inútil hasta el momento, reposaba cómodamente en un cajón de la cómoda del señor Kodak.
Una vez muerto el anoréxico hippie del año cero, supuesto hijo del borracho creador, la cosa cambió.
El anciano de rostro desconocido al que todos recurren cuando algo malo pasa, estaba cada vez más cansado y decidió irse a "dar un paseo por el espacio sideral".
El negocio quedó en manos del volchevique menudito que venía con ideas raras y progresistas.
Quizo hacer mucha cosa, pero lo de incluir en la biblia un inciso para los homosexuales y lo de llevar a referendum la cuestión de la legalización de la marihuana, hizo que los pelos de Monseñor Cotugno se encrisparan y llamara al Altísimo.
El Altísimo escuchó las quejas de Cotugno y enseguida llamó a Jesús para reprenderlo.
- Vos estás equivocado pendejo. Tenes poder total sobre el devenir de las personas, pero los faloperitos y los putos no son gente, asi que no te me pongas demagogo y seguí la línea por la que veníamos - dijo muy ofuscado el Altísimo.
- Ta, ta. La dejamos por esa entonces. Un abrazo Osqui.
Moglia ya había cortado.
El reguetonero con problemas hormonales y desajustes alimenticios no tuvo más que ponerse a inventar pelotudeces.
Y así fue como creó el Salta Pirata, las monedas de veinte centésimos, a Neber Araujo, y la electricidad para que aquella cámara, llena de polvo en el cajón del señor Kodak pudiera funcionar.
Algunos hicieron buen uso de este invento. Nosotros no.
- Fiera, por qué primero no inventás la corriente eléctrica? - retrucó Mahoma, que siempre fue un segundón quejumbroso.
A lo que Dios (omnipotente, omnipresente, pero bien terco) respondió con un insulto que en medio de la frase tenía la palabra "puto".
Así la cámarita, inventada años atrás, pero inútil hasta el momento, reposaba cómodamente en un cajón de la cómoda del señor Kodak.
Una vez muerto el anoréxico hippie del año cero, supuesto hijo del borracho creador, la cosa cambió.
El anciano de rostro desconocido al que todos recurren cuando algo malo pasa, estaba cada vez más cansado y decidió irse a "dar un paseo por el espacio sideral".
El negocio quedó en manos del volchevique menudito que venía con ideas raras y progresistas.
Quizo hacer mucha cosa, pero lo de incluir en la biblia un inciso para los homosexuales y lo de llevar a referendum la cuestión de la legalización de la marihuana, hizo que los pelos de Monseñor Cotugno se encrisparan y llamara al Altísimo.
El Altísimo escuchó las quejas de Cotugno y enseguida llamó a Jesús para reprenderlo.
- Vos estás equivocado pendejo. Tenes poder total sobre el devenir de las personas, pero los faloperitos y los putos no son gente, asi que no te me pongas demagogo y seguí la línea por la que veníamos - dijo muy ofuscado el Altísimo.
- Ta, ta. La dejamos por esa entonces. Un abrazo Osqui.
Moglia ya había cortado.
El reguetonero con problemas hormonales y desajustes alimenticios no tuvo más que ponerse a inventar pelotudeces.
Y así fue como creó el Salta Pirata, las monedas de veinte centésimos, a Neber Araujo, y la electricidad para que aquella cámara, llena de polvo en el cajón del señor Kodak pudiera funcionar.
Algunos hicieron buen uso de este invento. Nosotros no.
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